El aclaramiento de la piel puede realizarse en zonas afectadas por oscurecimiento o tono desigual, como la cara interna de los muslos, las rodillas, las axilas, los codos, la línea del bikini, el cuello, las zonas íntimas externas, incluida la región vulvar y la zona perianal, utilizando protocolos conservadores diseñados para pieles sensibles. Las zonas se evalúan durante la consulta para garantizar la seguridad y la idoneidad.

